domingo, 20 de julio de 2014

Pollo tikka curry. / Horno convección.

No se si conocéis este aparato, el de la foto. Se trata de un horno de convección. A mi me lo regalaron cuando me casé, hace ya 13 años. Tengo un tío cocinero y el fue quien me lo regaló. La verdad es que al principio lo vi un poco aparatoso, pesado y difícil de utilizar. Esté en concreto es americano, así que no me servían ni siquiera las recetas que venían, pero poco a poco, con el tiempo le he ido cociendo el tranquillo.

Dispone de una rejilla que separa el alimento que estés cocinando del fondo de la olla de cristal con el fin de que el aire caliente circule correctamente y el alimento se cocine igual por todos lados. Los alimentos pueden disponerse sobre la rejilla directamente o en una fuente apta para hornos y está a su vez sobre la rejilla. Como el horno es redondo suelo utilizar o las fuentes de pirex redondas o las de repostería. También dispone de una rejilla más alta para que el alimento quede más cerca de la fuente de calor que está en la tapa y se dore o gratine antes.
Además, este en concreto es digital, así que que es bastante cómodo. Jugamos con tiempo, velocidad del aire y grados centígrados. Tiene un botón de precalentamiento, que hay que utilizar siempre antes de cualquier receta y uno de limpieza para su autolimpiado.

En fin, que no es que me patrocine la marca de este horno en concreto, ni de otros que hay en el mercado ya mucho más baratos, alrededor de 35-40 euros, pero lo cierto es que lo veo mucho más limpio, rápido y económico en el gasto energético que el horno convencional que todos tenemos en casa. El pollo sale riquísimo, se asan los pimentón estupendamente, incluso fríe sin aceite, a modo de freidora, etc. Yo os lo cuento porque sabéis que me gusta compartir. Yo utilizo también mi horno normal, pero este es genial para recetas como esta.

Pollo tikka curry


Ingredientes:
  • 4 muslos y contra muslos de pollo
  • Patatas
  • 2 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • Un ramito de perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Especia tikka curry

Preparación:

Antes de nada os dejo una foto de la especia que he utilizado Tikka curry con un punto de picante. Estas en concreto las compré en Gibraltar en el supermercado Morrisons. Supongo que en grandes superficies en la zona de alimentos del mundo la podréis encontrar y si no la cambiamos por otras especias o por pimentón que sale riquísimo

Y ahora sí vamos con la receta.

En una fuente de horno colocamos las patatas cortadas a cuartos, las cebolla en tiras y el perejil picadito. Regamos con bastante aceite y removemos todo para que mezcle bien. A continuación le añadimos la tikka curry y la sal y volvemos a mezclar bien.

Limpiamos bien el pollo, lo salamos, le añadimos la sal, la tikka curry, cebolla y los dientes de ajo bien picaditas. Lo colocamos encima de las patatas haciendo hueco entre ellas.
Precalentamos el horno, en este caso tarda 6 minutos y colocamos la fuente dentro. Cerramos la tapa.
Programamos 25 minutos, velocidad alta temperatura 260º. Cuando acabe el tiempo le damos la vuelta al pollo con cuidado para que se dore por el otro lado y movemos un poco las patatas.
Volvemos a programar igual que antes, pero en este caso sólo 10 minutos. Ya sólo nos queda comérnoslo.
¡Ya me contaréis!

 

Pollo tikka curry. / Horno convección.

No se si conocéis este aparato, el de la foto. Se trata de un horno de convección. A mi me lo regalaron cuando me casé, hace ya 13 años. Tengo un tío cocinero y el fue quien me lo regaló. La verdad es que al principio lo vi un poco aparatoso, pesado y difícil de utilizar. Esté en concreto es americano, así que no me servían ni siquiera las recetas que venían, pero poco a poco, con el tiempo le he ido cociendo el tranquillo.

Dispone de una rejilla que separa el alimento que estés cocinando del fondo de la olla de cristal con el fin de que el aire caliente circule correctamente y el alimento se cocine igual por todos lados. Los alimentos pueden disponerse sobre la rejilla directamente o en una fuente apta para hornos y está a su vez sobre la rejilla. Como el horno es redondo suelo utilizar o las fuentes de pirex redondas o las de repostería. También dispone de una rejilla más alta para que el alimento quede más cerca de la fuente de calor que está en la tapa y se dore o gratine antes.
Además, este en concreto es digital, así que que es bastante cómodo. Jugamos con tiempo, velocidad del aire y grados centígrados. Tiene un botón de precalentamiento, que hay que utilizar siempre antes de cualquier receta y uno de limpieza para su autolimpiado.

En fin, que no es que me patrocine la marca de este horno en concreto, ni de otros que hay en el mercado ya mucho más baratos, alrededor de 35-40 euros, pero lo cierto es que lo veo mucho más limpio, rápido y económico en el gasto energético que el horno convencional que todos tenemos en casa. El pollo sale riquísimo, se asan los pimentón estupendamente, incluso fríe sin aceite, a modo de freidora, etc. Yo os lo cuento porque sabéis que me gusta compartir. Yo utilizo también mi horno normal, pero este es genial para recetas como esta.

Pollo tikka curry


Ingredientes:
  • 4 muslos y contra muslos de pollo
  • Patatas
  • 2 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • Un ramito de perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Especia tikka curry

Preparación:

Antes de nada os dejo una foto de la especia que he utilizado Tikka curry con un punto de picante. Estas en concreto las compré en Gibraltar en el supermercado Morrisons. Supongo que en grandes superficies en la zona de alimentos del mundo la podréis encontrar y si no la cambiamos por otras especias o por pimentón que sale riquísimo

Y ahora sí vamos con la receta.

En una fuente de horno colocamos las patatas cortadas a cuartos, las cebolla en tiras y el perejil picadito. Regamos con bastante aceite y removemos todo para que mezcle bien. A continuación le añadimos la tikka curry y la sal y volvemos a mezclar bien.

Limpiamos bien el pollo, lo salamos, le añadimos la sal, la tikka curry, cebolla y los dientes de ajo bien picaditas. Lo colocamos encima de las patatas haciendo hueco entre ellas.
Precalentamos el horno, en este caso tarda 6 minutos y colocamos la fuente dentro. Cerramos la tapa.
Programamos 25 minutos, velocidad alta temperatura 260º. Cuando acabe el tiempo le damos la vuelta al pollo con cuidado para que se dore por el otro lado y movemos un poco las patatas.
Volvemos a programar igual que antes, pero en este caso sólo 10 minutos. Ya sólo nos queda comérnoslo.
¡Ya me contaréis!

 

lunes, 14 de julio de 2014

Quesada con cerezas

El otro día me tuve que quedar en casa, malicucha. No estoy acostumbrada, la verdad. Y es que a mí me gusta quedarme en casa pero de vacaciones, no enferma.

Pero bueno, lo positivo fue que saqué esta recetilla del programa de Carlos Arguiñano y su hermana Eva, que no puedo ver nunca. Me pareció tan sencilla y con tan buena pinta que la tenía que copiar y compartirla con vosotr@s.

 

Ingredientes:

  • 1 vaina de vainilla
  • 2 huevos
  • 2 yogures naturales
  • 80 gr de azúcar
  • 30 gr de harina
  • 20 cerezas

Preparación:

Comenzamos abriendo la vaina de vainilla y limpiando con la punta de cuchillo toda la semilla interior. La vaina no la tiramos, se guarda para aromatizar leche en cualquier otro postre.

En un bol cascamos los dos huevos y añadimos la vainilla y el azúcar. Con ayuda de una batidora de montar montamos los huevos hasta que quede una cremita muy muy espumosa.

Añadimos entonces los yogures y mezclamos un poco más.

Tamizamos la harina sobre el bol y agregamos las cerezas sin hueso. Mezclamos con ayuda de una lengua o cucharón.

Podemos hacer una Quesada grande o varias individuales, que ha sido mi opción. Engrasamos los moldes con mantequilla y espolvoreamos bien con harina. Añadimos la masa de la Quesada con la ayuda de un cazo de servir repartidas entre los 4 recipientes.

Introducimos las quesadas en el horno precalentado a 180º durante 20 o 25 minutos. Y listas.

¡Ya me contaréis!

 

viernes, 11 de julio de 2014

Tartaletas de bróculi y bacon

Hacía tiempo que no publicaba, pero es que el final del curso es horrible, sobre todo de papeleo. Así que he necesitado unos cuantos días para recuperarme. Pero ahora sí, ahora tengo tiempo de recrearme y de cocinar como me gusta, sin prisas y pudiendo ir casi a diario por lo que necesite.

Hoy os dejo unas tartaletas de bróculi con bacon. Se puede hacer en una tarta grande, tipo quiché pero así quedan muy bien para un aperitivo. Yo las he hecho para una cena con unos amigos.

Ingredientes:

  • Un paquete de obleas para empanadillas.
  • Un bróculi
  • 200 gr de bacon
  • 1 cebolla grande.
  • 4 huevos
  • 1 vaso de leche
  • Sal, pimienta

Preparación:

Antes de comenzar lavamos bien el bróculi y lo ponemos a cocer, bien en agua y sal, bien al vapor. Mientras tanto vamos preparando las obleas.

Comenzamos por poner las obleas de empanadillas en un molde de horno para magdalenas y las horneamos a 180º hasta que estén doradas, no demasiado.

Una vez estén listas las sacamos del horno pero no del molde. El bróculi que ya estará cocido, lo partiremos en arbolitos e iremos colocando un poco de esta verdura en cada una de las canastillas.

En una sartén ponemos aceite a calentar y pelamos y cortamos la cebolla a cuadradillos pequeños. Sofreímos.

A continuación añadimos el bacon cortado también a tiras o cuadritos y refreímos igual.

Mientras se refríe el bacon y la cebolla, cascamos los 4 huevos en un bol, añadimos la leche y un poco de sal y pimienta. Batimos hasta que quede todo bien mezclado.

Volcamos en este preparado el refrito de cebolla y bacon y mezclamos bien.

Con ayuda de un cucharón o de un cazo pequeño vamos rellenando las canastillas que hemos reservado anteriormente. Lo haremos hasta casi el borde y no pasa nada si se rebosa un poco. Sólo tendremos que tener cuidado al desmoldar. Lo haremos con ayuda de una cucharita de madera o cualquier otro objeto no punzante.

Metemos las tartaletas en el horno a 180º durante 15 minutos aproximadamente. Observaréis que están un poco infladas cuando estén listas, casi magdalenas, pero no os preocupéis bajan al sacarlas del horno.

Esperamos que se templen un poco, pero no demasiado porque de lo contrario se mojan con el mismo vapor de agua que desprenden del horno. Para servirlas yo las he metido en cápsulas de magdalenas y las he colocado en una fuente. Se pueden comer calientes, templadas o frías. Y también al día siguiente. Si queréis calentarlas hacerlo en el horno, no en el microondas.

¿Qué os parecen? ¡Ya me contaréis!